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Antropología y Feminismo

Antropologia y feminismo, es un libro escrito por Henrietta Moore en 2004, y publicado por la editorial Cátedra de la Universidad de Valencia, y el instituto de la Mujer de esa misma universidad. Además está abalado por un comité asesor de las Universidades de: Cantabria, Compútense de Madrid, Valencia, Oviedo y Barcelona.

Logré acceder a esta obra, gracias a la iniciativa de un compañero de clases del doctorado, que en su último viaje a España, tuvo a bien traérmelo junto con otro libro sobre la mujer en la sociedad española que tengo en cola para leer. Cosas como estas son las positivas (entre otras) de investigar en grupo, debido a que, a pese a que cada cual esté realizando un trabajo distinto, todos estamos involucrados, sabemos del trabajo de cada uno y nos apoyamos mutuamente.

Antropología y feminismo, se presenta como un reto de su autora, en reunir dos corrientes de pensamiento que no están de ninguna manera claras, la antropología por su parte, se ha segregado en muchas tendencias que van desde lo social, el sexo, el género y por su parte el feminismo, que es una corriente que se ha desvirtuado desde sus propios inicios y ha sido confundida con un asunto netamente para mujeres, lo que hace que la población masculina se mantenga al margen de sus hallazgos.

En efecto, la autora reconoce que su obra no es ni podrá ser una una crónica exhaustiva y definitiva del feminismo, ni de la antropología y menos entre las relaciones entre ambos, pero si es, una equivalencia entre la critica feminista y la antropología, denotando desde el presente hacia el futuro (sin mirar atrás), la necesidad del estudio antropológico feminista para el estudio de la sociedad.

La obra consta de seis (06) capítulos a saber: Antropología y Feminismo: historia de una relación; Genero y Estatus: la situación de la mujer; Parentesco, trabajo y hogar: Comprender la labor de la Mujer; Parentesco, trabajo y hogar: cambios en la vida de la mujer; mujer y estado; y Antropología Feminista: nuevas aportaciones. En los cuales, la autora desarrolla una revisión antropológica con mirada feminista de la situación social de la mujer en diferentes latitudes, basada en estudios antropológicos y una amplia revisión bibliográfica del tema.

Es de principal preocupación la definición de antropología, feminismo y la relación entre ambos, basada también, en que el estudio femenino, es decir que el estudio que realiza la mujer sobre otras mujeres es completamente diferente al masculino, por cuanto las mujeres tenemos distinto modelos de mundo aplicables a la sociedad; pero esto, genera una gran controversia al momento de definir la antropología como tal, por cuanto esta afirmación califica a las etnógrafas a estudiar a las mujeres y a los etnógrafos a los hombres. No quedando claro el papel de la antropología en la sociedad, por cuanto se convierte en un estudio carente de fundamento, y dependiente de la voz del investigador y no del sujeto investigado.

Sin embargo, la autora no pretende de ninguna manera ser una voz femenina que se alza para defender otras voces silentes, es más bien, una revisión desde una visión feminista, de la situación de la mujer en diferentes latitudes, en relación al trabajo, a la familia, al hogar y por ende a la sociedad.

La lectura de este libro resulta necesaria para quienes se interesen en la verdadera igualdad, por cuanto es una revisión completa de la situación de la mujer en las diferentes culturas, sus escenarios, condiciones, relaciones y problemas, durante la niñez, juventud, madurez y vejez. Se deja en manifiesto también, las diferentes relaciones con los hombres, pasando por los padres, hermanos, maridos e hijos y como éstos asumen una hegemonía tradicional sobre las mujeres.

Se analizan también las diferencias, no solo las palpables sobre genero, sino también las raciales, sociales, étnicas y políticas, reflejando como puede ser la vida de una mujer negra, por ejemplo, que además de las diferencias establecidas socialmente por los hombres, debe afrontar las diferencias raciales.

Por otra parte, dedica una mirada a la relación establecida entre el estado y la mujer, analizando los diferentes tipos de estado, como por ejemplo los estados capitalistas y los estados socialistas en sus diferentes versiones. Todos y cada uno, con una visión que en todas sus políticas afectan la vida de la mujer al regular asuntos como: el matrimonio, la homosexualidad, el divorcio, los hijos, la violación, el aborto en incluso el trabajo. Sin embargo, cada modelo de estado, con una mirada distinta y no por ellos una mejor que la otra, por cuanto, muchos de estos modelos han sido construidos desde la hegemonía masculina, en la que las mujeres con participación o no, han jugado un papel de aceptación de la situación que les corresponde según su cultura.

Es también objeto del libro, el papel de la mujer en el hogar, en el trabajo, en el aporte que ésta otorga a la familia, al matrimonio y como son los sistemas de herencia de bienes en las diferentes sociedades. También vistos desde las diferentes edades de la mujer. Por ejemplo en sociedades en las que las mujeres al casarse heredan las tierras de los padres del marido, es menester mirar la situación en que queda la madre, debido a que las nueras se llevan todas su tierras (así como ellas se llevaron la de sus suegros) y la vejez de estas mujeres puede resultar de suma pobreza (en una etapa de la vida en la que la salud requiere estabilidad), por cuanto el derecho de los hijos a entregarle a sus esposas está por sobre el de los padres.

Finalmente, el libro contiene una serie de conclusiones sobre la importancia de la antropología feminista y los aportes que ésta puede proporcionar a la sociedad, como por ejemplo la eliminación de las diferencias, tanto de género como sociales. Sin embargo, la misma autora reflexiona que puede ser un riesgo por cuanto las diferencias son necesarias. A lo que me sumo, acotando que lo importantes de conocer las diferentes culturas no es mutilarlas a todas para hacer de ellas una sola, sino el respeto de todas y con ello el respeto a la diferencia.

No Quiero

No tengo nada que consultarle a mi almohada
Mi decisión es no hacer nada

Me quedo en mi mundo encerrada
Permanezco en mi vida sosegada

No te puedo negar lo que generas
No voy ocultar mis fantasías
Cuando te veo, se me ven en la mirada
Y cuando me rosas se desvanece mi negativa

Pero esa sensación desaparece en tus manos
Vuelve la seguridad y me voy
No quiero quedarme

Tu allá y yo aquí
Así me sirve, así si quiero

No quiero lo que me ofreces
No quiero un para siempre
Me quedo en mi mismidad

Tal vez…
Seguro …
Que voy a visitarte

Es probable que veamos un anochecer
También es probable que me quede hasta el amanecer
Pero antes del nuevo atardecer, me iré.

Lo repetiremos
Pero me iré,
Siempre me iré

No quiero quedarme,
No quiero un para siempre
No quiero un todos los días.

No voy a engañarte
No veo esperanzas de cambiar
No voy a usarte,
Y si esto hace daño,
Tampoco quiero
Seguiré encerrada
En mi mundo sosegada.

Fin del tratamiento psiquiátrico

Después de seis meses bajo tratamiento y vigilancia medica, causada por una profunda depresión, producto de una reacción inesperada ante un hecho de la vida. La semana pasada terminé mi tratamiento para la depresión.

Cuando inicié la consulta con la psiquiatra tenía más de una semana sin poder dormir, además de una situación insostenible de llanto y pánico a la soledad. Inicié tomando pastillas para dormir, para despertarme, para no llorar y para concentrarme; se trataba de 3 pastillas al día con una fuerte carga de antidepresivo que me permitieron seguir adelante. Además de la consulta psicológica y el afecto de mis seres queridos que en ese momento se multiplicaron de manera insospechada.

Comencé aceptando mi situación, perdonándome a mi misma (advierto que no he perdonado a mas nadie) por haberme equivocado, por ser ciega ante los mensajes de la vida, por no saber elegir, por entregar más allá de lo que me podían devolver y por creer en la buen fe de los demás como si fuera yo misma, por no entender que el bien y el mal no está mas allá de los genes, de la crianza, de la vida y el pasado de la gente y por aceptar lo inaceptable. Me perdoné enamorarme de la “persona” (asumiendo que todos los seres humanos se pueden llamar persona) equivocada.

Esta parte me ayudó a aceptarme por encima de los demás, a procurar mí bien ante todo y todos, a conocerme, a ver en mí misma lo que mas nadie podrá ver y por su puesto a “aceptar” mi situación.

Afortunadamente, esa manera obtusa (tal vez) de asumir las cosas, no fueron causas para considerarme loca (como si lo hace quien me agredió) y mi medico consideró que ya no requería seguir tomando los antidepresivos que a bien tuvieron de sacarme de mi crisis profunda.

Hablaba yo con la doctora y le comentaba que mi vida se dividía en 2. Una parte antes de la crisis y la que ha llegado después de ésta. Tal como me lo decían muchas personas, eso iba a pasar y siempre lo mejor es lo que pasa. En efecto, considero que estoy viviendo un momento muy interesante, de completo éxito laboral y en crecimiento vertiginoso de lo académico, que no es producto de lo que generó la depresión, pero si lo es, de mi manera de asumir las cosas.

Dejar de tomar pastillas antidepresivas no es de ninguna manera fácil, por mi parte, a pesar de tener 6 meses en tratamiento, y de sentir el cambio al primer mes, de poder dormir con tranquilidad, de que habían pasado las ganas profundas de llorar, y de que el médico me fue reduciendo las dosis en cada consulta, después de la crisis fuerte; sentía una especie de adicción a seguirlas tomando.

Con las de dormir pasé un mes, y me cambié de tranquilizante debido a que uno de ellos me durmieron el cuerpo pero yo seguía despierta sin poderme mover, llorando y asustada por su puesto. Ya después las toleré y las correspondientes al sueño me las fui quitando poco a poco, bajando la dosis, y luego tomando la mitad de las más bajas.

Luego, llegó el momento que me quedaba dormida en todos lados, volví a tomar café y comencé a comer normal. Junto con eso, llegó el momento de seguir bajando dosis y desde abril, solo tomaba una pastilla que por su composición no puede dejarse de tomar rápido ni tampoco se puede administrar por poco tiempo.

De ésta, fui bajando los miligramos, y ya en la última etapa me las tomaba un día si y un día no. Con todo y eso, cuando terminé sentía mareos, que me perseguían o escuchaba pasos a mi lado. Resistí a todas esas sensaciones sin volver a recurrir a ellas, y ya con una semana sin tratamiento me siento completamente normal, duermo con tranquilidad, tengo ánimos de leer, de hacer ejercicio y llevar la vida sin complicaciones, tampoco acepto presiones de ningún tipo, y sobre todo, vivo en plena aceptación de mi misma. Por lo que no necesito que nadie me quiera mas allá de lo que me quiero yo misma.

ESTRUCTURAS DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFICAS

Siguiendo recomendaciones de mis facilitadores del doctorado, leí a Thomas Kuhn en “Estructura de las Revoluciones científicas”. El autor de este libro, fue un físico destacado, que revolucionó no solamente el campo de la física, sino en todas las ciencias y más aún, en la epistemología, con su estructura.
Lo hizo a través de la Estructura de las Revoluciones científicas”, con una investigación y análisis a fondo de los cambios de paradigma que han aceptado históricamente los científicos de todas las áreas, especialmente sus colegas físico, los químicos y biólogos de la ciencia.
Dice Kunh no estar proponiendo un nuevo paradigma; sino estar haciendo una revisión retrospectiva de como la ciencia ha llegado hasta el lugar que ahora tiene. Pasando por los descubrimientos que han contribuido en el cambio de pensamiento de todas las comunidades científicas establecidas. Para ello, hace referencia al pensamiento griego de Aristóteles y Platón, de como esas primeras ideas, marcaron las estructuras de la época, y como todos eran capaces de ver los fenómenos naturales de la misma manera, debido a que esas estructuras de pensamiento eran completamente aceptados por las comunidades científicas durante algunos años y como esas ideas aceptadas por la comunidad, han sido posteriormente actualizadas, extendiendo el conocimiento de aquellos que el paradigma exhibe como reveladores. Es decir, aumentándolo la medida en que los hechos encajan con las predicciones del paradigma, así como articulándose más aún el paradigma mismo.
En esa misma medida, hace una mirada a los cambios de pensamiento de las estructuras aceptadas como normales, y de cómo las comunidad de científicos se resisten y tras años después de sus descubrimientos, es que son aceptadas, demostrando con los hechos históricos vividos por Newtom, Einster, Lavosier, y otros, que la ciencia no siempre atiende al descubrimiento de la verdad; sino que atiende a las expectativas del Paradigma Vigente. y un ejemplo de ello, son los autores antes citados; que tuvieron una visión diferente de la realidad y sus teorías no fueron aceptados por sus comunidades, sino por posteriores generaciones científicas.
Un ejercicio interesante que propone el autor es el realizado por un grupo de psicólogos a un grupo de personas; que consistía en hacerles reconocer un grupo de cartas de Naipes y entre ellas colocar cartas erradas; el resultado fue que las personas no notaban diferencia alguna entre las cartas correctas y las intencionalmente erradas. Pasa en este ejercicio, que la manera de ver, de las personas está acostumbrada a que las cartas posean ciertas características, y al ver otras diferentes, los cambios se hacen imperceptibles; porque la estructura lógica no ha asimilado que pueden haber cartas erradas.
Lo mismo ocurre con los científicos, están siempre acostumbrados a ver los fenómenos desde un cristal y cuando se les presenta una visión diferente la tendencia es a mejorar y defender la postura paradigmática vigente.
Ahora bien. Si todos los científicos se comportaran de esa manera, ¿Cómo Einster, Newtom, Lavosier, Galileo, entre otros, lograron ver los fenómenos de manera diferente? Podríamos decir que un Paradigma tiene un período en el cual responde a todas las preguntas de una comunidad científica, pero posteriormente llegamos a la imperante necesidad de ver las cosas desde otras perspectivas.
Apunta Kunh, que ocurre igual con todas las ciencias incluso en las ciencias sociales, donde las tendencias a resolver los problemas obedece a la manera en que las comunidades científicas ven las soluciones, notándose entre las sociales y naturales una diferencia en la selección de los problemas debido a que en la física se resuelven en la medida que se van presentando, mientras que en las ciencias sociales los problemas son buscados, como por ejemplo estudiar la pobreza, la descentralización o la gerencia.
En Efecto, la estructura de las Revoluciones pensadas por Kunh ocurre, tanto para la física como para la economía, administración o educación. Sin embargo su interpretación se encuentra centrada en las ciencias naturales y por asociación se asume que es de igual incidencia para las ciencias sociales, entendiendo que el comportamiento de las comunidades científicas es igual para todas las ciencias.
Y así lo es. Debido a que después de que Kunh publicar este libro, despertaría el interés de todos los científicos en interpretar los paradigmas de sus ciencias y ha sido objeto de análisis que permiten determinar coincidencias paradigmáticas en iguales momentos, para distintas ciencias. Existen críticos que aseguran que Kunh murió son conocer los resultados de su revolución, y su aporte a la epistemología, debido a que, aunque se generen nuevos paradigmas, que él no haya interpretado, su visión de la realidad permite entender el momento histórico en que vivimos.


Las páginas de la histórica científica que conocemos y que tradicionalmente aceptan las comunidades de todas las ciencias, ha sido escrita por hombre. No conforme con eso, tanto en las ciencias naturales (mucho mas en ésta ), como en las sociales la historia ha sido escrita por hombre. desde sus visiones, percepciones y pensamientos.
Juzgar la veracidad o cientificidad desde una perspectiva de género, sería entrar en una polémica a la cual no quiero dar pie. Pero propongo dar una mirada a la historia de la filosofía y el conocimiento, desde el papel de la mujer, debido a que nuestra mudeza silencio científico no se debe a nuestra incapacidad de hacer ciencia, de contribuir texto o pensar en aportes a la sociedad o al descubrimiento de la naturaleza. Se debe más bien- a mi manera de ver a la imposibilidad que generan las leyes científicas creadas por hombres de construir teorías y que éstos sean aceptados por la comunidad cientifica.
En lo particular , prefiero no hablar , de las razones por las cuales las mujeres ocupamos pocos ( o ninguno) espacios en las comunidades científicas reconocidas, conscientes de que nosotros llenamos los salones de clases de todas las universidades hoy en día y en esa misma mediada ocupamos mayores espacios en las promociones de profesionales (en muchas áreas) en las de estudios de cuarto nivel y doctorados. Así como también en el ejercicio de las funciones. Pero a la hora de producir teorías, ha de ocupar cargos gerenciales, el reporte de la mujer pasa a la inversa para darle paso el sexo masculino.
¿Cuál es la razón?, ¿Por qué la estadística no nos favorece en estos casos?
He dicho que no me gusta hablar al respecto, pero para este documento lo voy a hacer a fin de llegar a comprender un tanto la importancia de nuestro pensamiento en la ciencia.
La principal razón que desde hace 40 años se ha manejado es: “lo que pasa es que la mujer a la larga se dedica a los hijos” o “ las mujeres cuando quieren cuidar a sus familias no pueden dedicarse de lleno al trabajo o al estudio” agrego Yo, menos a la ciencia. Otra podría ser “hay asuntos que no son de mujeres”, o la “la ciencia no tiene género”.
Las anteriores, representan la razón por la cual prefiero cambiar el tema ante una pregunta como la que yo misma he formulado. y es que son mas comunes de lo que nos podemos imaginar y solo en una estructura de pensamiento patriarcal es posible, dichas aseguraciones.
Sin ecuanon , puedo asegurar que: ninguna de las anteriores son la respuesta, sumándole puntos a otras posibilidades; tales como: La manera de hacer ciencia se ha venido heredando de generación masculino en generaciones masculina. Las leyes científicas han sido entendidos, interpretados, manipulados, y explicados por hombres.
Tal vez, sin intención de excluirnos, pero, alejándonos de toda posibilidad de adaptarnos a sus interpretaciones .
¿Cómo entonces existen mujeres como--------------------------?
Lo anterior no quiere decir que las mujeres no poseamos capacidades interpretativas de la actual ciencia, ni muchos menos que tenemos incapacidad de construirla pero si, es facil asociar la escasa participación nuestra, en dichos asuntos a la manera en la que los paradigmas vigentes nos quieren hacer ver las cosas.
A mi manera de ver, es facíl entender, la razón por la cual una mujer prefiere leer poemas o notas de filosofía o la razon por la cual se enfocan en la hermeneútica para investigar y es que; nuestra manera de ver, sentir y percibir enfocada a los sentimientos, las emociones y pasiones.
Mientras que los hombre, estan centrados en el razonamiento, las responsabilidades, los compromisos.
¿Estoy proponiendo una postura científica para hombres y otra para mujeres.?
No. no se trata de convertir esto en un asunto o pelea de genero. se trata más bien de persistir una visión verdaderamente holística, capaz de construirse desde en nuevas reglas y manera de ver.
Podríamos también, relacionar la incorporación de la mujer en el ámbito laboral, en la universidad, la invencion de las pastillas anticonceptivas, como elementos claves en nuestra libertad de decisión sobre nuestro cuerpo, nuestro futuro y aunado a ello de nuestros emociones, debido a que en casos anteriores a estos, debíamos depender economicamente, intelectual y físico de un hombre “sea padre o esposo” a merced de sus posibilidades o necesidades.

Del trabajo domestico y los derechos de la mujer

Muchas veces he escuchado y leído a quienes dicen que el trabajo más antiguo de las mujeres es la prostitución. Así lo han querido ver, quienes de una u otra manera, niegan los esfuerzos de las mujeres (sea madre, esposa, hermana, hija) en el hogar.
Nosotras mismas, no lo reconocemos, por ejemplo, yo para referirme a la edad en que comencé a trabajar, recuerdo mi primer trabajo remunerado, que fue a los 16 años, luego de terminar el bachillerato; pero jamás he dicho que desde los 8 o 9 años, yo lavaba mi ropa, ayudaba a mi madre en casa y no sé desde que edad ayudaba con mis hermanos, porque apenas cuando yo tenía 14 meses, nació mi siguiente hermano, de los 4 que nacieron después.
Mi pobre madre, con 6 muchachos no iba a poder sola, por un tiempo intentó pagarle a alguien que la ayudara en todo lo que implica limpiar, lavar, planchar , cocinar, etc., pero las mujeres se cansaban rápido, debido a exceso de trabajo que implica lavar ropa de 8 personas, plancharla, cocinar para 8, es demasiado.
Así que a mi madre no le quedó más que delegar en sus hijos, se colocaron normas en la casa, como por ejemplo:
Para los grandes (los tres primeros hijos): Cada quien lava su ropa, su plato, y limpia su cuarto.
Para los Pequeños: Al quitarse la ropa la dejan en la cesta del baño, secan el baño al salir (esta era para todos), recogen el plato de la mesa y lo dejan en el lavaplatos, tienden su cama, no desordenen la ropa al sacarla de la gaveta, y no desordenen nada que haya arreglado mamá o alguno de sus hermanos mayores.
Mientras íbamos creciendo, las responsabilidades iban aumentando, por ejemplo, me tocó aprender a lavar el baño (todavía odio hacer eso), limpiar el piso (desde barrer hasta pulir después de la cera) e incluso a cocinar, por lo general las cenas.
Entre mis hermanos todo era una jugadera o una peleadera, cuando no estábamos reclamando que uno hizo y el otro deshizo, estábamos deshaciendo juntos. Y a alguien le tocaba limpiar todo eso, desde los cojines de los muebles hasta las pisadas en el piso recién limpiado.
Mi papá, que salía muy temprano y regresaba entrada la noche, pedía desde que le quitaran los zapatos, hasta que le sirvieran la comida, además de que no se le hiciera ruido mientas el leía el periódico, veía las noticias, o dormía.
Para esa hora, mi mamá tenía todo en orden, la cocina limpia, el baño impecable, la comida caliente, y sala y habitaciones arregladitas. Claro que para ello, mi hermana y yo ayudábamos, y a mi hermano le tocaban una labores menos femeninas (uds saben lo del machismos), el recogía la ropa de las cuerdas, sacaba la basura, y limpiaba el jardín y el patio. Cosas que prácticamente se hacen una vez a la semana.
Mi papá los domingos, reparaba hasta lo que estaba bueno, ese era el peor día de la semana para mi hermano, porque mi papá con caja de herramientas en mano, lo despertaba y pedía que ayudara, si él estaba debajo del carro, mi hermano debía permanecer al lado, pasándole herramientas, como un instrumentista de médico y así mismo, cuando arreglaba algún artefacto, toma corriente o lo que estuviera haciendo.
Ninguno de mis hermanos hacen referencia a esos trabajos como una labor, y menos que cuando no queríamos hacerlo mi papá nos aplicaba una psicología represiva que consistía en no darnos dinero, y cuando necesitábamos algo, nos decían: bueno, yo tengo palta para la sra que viene a limpiar, si quieres limpias la casa y te pago a ti.
En esa época, no había lopna, porque fácil habría ido a demandar a mi papá y mamá. Pero ahora puedo entender que alguien tiene que hacer las labores de la casa y una sola persona no puede con todo, a pesar de que mi mamá no trabajaba fuera de casa, que ella hiciera todo en una casa que viven 8 personas era más que injusto. Pero lo más injusto de todo, es que a ella jamás se le pagó ni medio partido por la mitad por todo lo que hizo, no se le han reconocido –jamás- unas vacaciones y mucho menos prestaciones, bonos, o beneficios.
Para colmo, mi madre en busca de mecanismos para ganar dinero, se ideó una de repostería y por mucho tiempo hizo tortas por encargo, para ayudar a mi padre en una época en que las cosas se pusieron difíciles.
Esa fue la etapa más injusta en la vida de mi madre, ella pasaba el día metida en la cocina, haciendo tortas, pero igualito a la llegada de mi papá tenía, comida, casa, ropa, y todo listo. Además de su trabajo, debido a que mi papá se sentaba a leer o ver tv y quería que ella estuviera al lado de él, que dejara todo lo que tenía que hacer y conversara con él.
Sin menoscabo, de los esfuerzos de mi madre por verse bella, por oler bien, por quitarse el olor a ajo y cebolla de las manos, estar peinada, y bella para mí papá.
Pero cuando le preguntaban si trabajaba, ella decía que no.
La realidad era que no le pagaban, pero el trabajo era interminable, cuando terminaba una cosas, ya había que hacer otra, y a decir verdad, mi casa nunca estaba al día, siempre faltaba algo, cuando no eran los cuartos, era el baño, la cocina, la comida, el porche, el jardín, el lavandero, la ropa por lavar o planchar, siempre había algo que hacer y por más que nos dividiéramos el trabajos era casi imposible descansar por un día de los trabajos de la casa.
Todo el que tenga casa, sabe que no exagero, y que el trabajo domestico es interminable, tanto o más, como impagable es.
Lo peor de todo, es el poco reconocimiento que se le hace, a mi papá se le ocurrió una vez responderle a mi mamá, con estas palabras: “cuando no te diga que está maluco, es porque está sabroso”, en muestra de obstinamiento, porque mi mamá todos los días le preguntaba si le había gustado la comida. Y coincidencialmente, el siempre se daba cuenta de lo que no estaba listo, pero jamás, hacía referencia a lo que estaba listo.
Es poco normal que los miembros de una familia entren al baño y salgan alabando a quien lo limpió, pero si es normal que se quejen cuando está sucio y reclamen a quien le corresponda hacerlo.
Afortunadamente, para la suerte de mi madre, ya en mi casa solo quedan 3 de 6 hijos, quienes le ayudan y cada día ella tiene menos trabajo y aun cuando estamos los 6 hijos, con sus respectivas parejas e hijos, las normas siguen siendo las mismas y a todo el mundo le toca hacer.
Pero menos suerte tenemos las mujeres de hoy en día.
Quienes salimos a trabajar de sol a sol, aportamos dinero a la sociedad conyugal, mas de una vez nos ha tocado sacar de cualquier problema económico a nuestras amadas parejas, mucha de nosotras ganan más que sus conyugues, pero a la hora de que falta la mujer que trabaja en nuestras casa, somos nosotras las primeras responsables de las labores (impagables) domesticas.
Una mujer trabajadora (que cumpla horario), por ejemplo, debe abrir los ojos desde la 5:00 am (mínimo), organizar la comida del día, arreglarse (lo más bella posible) salir corriendo a trabajar (llegar puntual), pasar todo el día en la calle, llegar entrada la noche a organizar la casa, de modo que no se le acumule todo para el fin de semana, cocinar para el día siguiente, para poderse ir a la cama (muerta de cansancio), y volver a la rutina de los 5 o 6 días de trabajo que debe cumplir en la calle, para llegar a su día libre.
Que ironía, que el día libre nuestro es: lavar, planchar, cocinar, limpiar.
Hoy en día, existen muchos hombres que colaboran, unos se comparten el trabajo, y otros prácticamente lo hacen todo, hay una nueva generación de hombres que no quiere una cachifa sino una compañera, que además reconocen el valor del trabajo. Pero aun falta para que exista un reconocimiento por la labor domestica, que es un trabajo más de los muchos que realizamos y no se pagan.

Supervivencia de Mujer

Mi defensiva belleza
Se junta con mis hormonas
Habla
Dice de mi soledad
Grita
Se hace obvia
Pide compañía
En contra de mi voluntad

Mi instinto
Juega con mi figura
Para que se termine la soledad

Mi conciencia no quiere más errores
Mi cuerpo no sabe de número
Mi memoria olvida lo que le conviene
Mi necesidad habla por sí sola
Mi racionalidad espera el mejor momento
Mis ganas se esconden asustadas
Mis miedos me gobiernan
Mi voluntad se alimenta de miedos
Mis penas buscan un culpable
Mi vida se reduce a dejar pasar
Mi esperanza no quiere más atropellos

El cuerpo me traiciona
Lo dice todo
Maniobra para hacerse notar
Se hace bello
Huele especial
Me convierte en un espejismo
Que a la larga no es nada más que yo

El Crepúsculo de los Ídolos

Entre los libros propuestos en el Seminario de Epistemología, de manera desordenada decidí leer “El Crepusculo de los Idolos” de Neizshet. Mas que por azar, por convicción propia; debido a que el autor posee las características de humor y sarcasmo que adoro en los escritores. La obra fue publicada en 1888 y fuera ésta la última que Nietzsche tuviera en sus manos antes de caer enfermo, en ese momento se encontraba redactando -lo que él consideraba- su gran obra, titulada “El Anticristo” pero de ella hablaré en otra entrega.

En un primer momento, Nietzshe tituló su obra como “Ociosidad de un Psicólogo”, pero luego de enviarlo a su corrector y que éste le manifestara lo grandioso de la obra, haciéndole como única corrección posible; considerar otro título más contundente. Él decidiera (debido a que previamente lo había pensado así) llamarla el “Crepúsculo de los Ídolos” o “cómo se filosofa con el martillo”.

En fin, con este nombre se da inicio a la destrucción de todos los ídolos aceptados por la historia, comienza atacando a la mujer, el Reich alemán, el filósofo, la moral, el arte y la ciencia, acotando que hay más ídolos que realidades en el mundo y declaró la guerra, una nueva guerra a los viejos ídolo; a los que asegura haberles dado con un martillo en la cabeza.

A continuación algunas de sus sentencias:

Para vivir solo hay que ser un animal o un Dios-dice Aristóteles. Falta el tercer caso: hay que ser ambas cosas- un filósofo.

“Toda verdad es simple.”-¿No es esto una mentira duplicada?¿Cómo?, ¿Es el hombre sólo un desacierto de Dios? ¿O Dios sólo un desacierto del hombre?
De la escuela de guerra de la vida.- Lo que no me mata me hace más fuerte.

A fuerza de andar buscando los comienzos se convierte uno en un cangrejo. El historiador mira hacia atrás; al final cree también hacia atrás.

El Varon ha creado a la mujer ¿Pero de qué? De una costilla de su Dios, de su “ideal”...

Entre mujeres ¿La verdad? !Oh usted no conoce la verdad¡ ¿No es ella un atentado a todo nuestro pudeurs (pudores)?

La mujer perfecta incurre en la literatura de la misma manera que incurre en un pecado pequeño: por probar, de pasada, mirando alrededor por si alguien la nota y para que alguien lo note.

Cuando la mujer tiene virtudes masculinas es para salir corriendo; y cuando no tiene virtudes masculinas es ella misma la que sale corriendo.

Ésta última dice mucho, de su opinión sobre la mujer, pero mas tarde diría: toda herencia de mi padre la perdí (su padre murió siendo él muy joven), todo lo que soy lo heredé de mi madre. ¿Tal vez su madre tenía virtudes de hombre? ¿O él sin darse cuenta tenía virtudes de mujer? Pero de mujer inteligente que lee y escribe para que otros lo noten...

Éstas sentencias sirvieron para dar inicio a la guerra o fueron los primeros martillazos en la cabeza que lanzaría a los ídolos. Pero ¿cuáles eran los ídolos en 1888? ¿No son ídolos aún?. Si hablamos entre filósofos, sí, pero entendiendo que Nietzsche marca la historia en un antes y después y la epistemología nos permite estudiar a esos ídolos desde una visión histórica que otorga herramientas a la interpretación y al conocimiento.

Destruye toda historia del conocimiento, y para ello comienza con Sócrates, a quien llama decadente, asegura sus ecuaciones son ilógicas, además de proyectar estupideces, hipocresía y venganza. Destacando que su fisionomía no correspondía a la de los nativos de Atenas y por tal; su descendencia no era pura, de allí que, cobrara venganza contra Atenas y su gente. Pero lo hiciera a través de la dialéctica, y lo seguiría haciendo aun después de su muerte, culpándolos de haberle dado la cicuta, pero irónicamente fue él quien llevo la copa a su boca. Nadie lo obligó.

Después de allí explica como el mundo verdadero se convirtió en una fabula, como todos los mecanismos que han existió para implementar la moral, han sido inmorales y contra la naturaleza, como la iglesia ha sido contraria a la humanidad al querer mejorar a los seres humanos, domándolos como si se tratara de animales, prohibiéndoles los instintos y con esto obligarlos a pensar de manera contraria a sus necesidades, enseñándolos a obedecer sin que obedecer humille a nadie y nadie desprecié a su adversario.

Otros ídolos atacados fueron los alemanes, a quienes culpó volver estúpido al pueblo de tanto obedecer y de cómo tanta cerveza los había vuelto torpes, incapaces de cuidarse a si mismo y auto conservar sus cuerpos, por tal, en menor medida han cuidado la educación asegurando que a nadie se le estaba enseñando a aprender, a pensar, a hablar ni menos a escribir.

Finalmente, atacó con su martillo sobre la cabeza de: los griegos debido a que de ellos no se aprende por ser muy extraños; de Platón por ser aburrido y decadente; del cristianismo por hacer de la sexualidad algo impuro, de Seneca por ser el torero de la virtud, de Rousseau por odiarlo y considérarlo como un estado natural impuro, del Dante por ser una hiena que hace poesía, de Víctor Hugo por ser el mar sinsentido, de Renan por ser la teología de la corrupción y de Sainte-Beuve por fémina. Pero de Schopenhauer dijo ser el último alemán que vale la pena recordar y a Goethe, lo enaltece no como un alemán sino como un acontecimiento europeo, debido a sus maneras de pensar y ver al mundo.

El crepúsculo de los ídolos, fue entonces una obra mas de Nietzsche, que contribuyó a la muerte de la modernidad, sin embargo hay quienes consideran que ya para esta obra, el autor estaba sufriendo los arrebatos de su enfermedad, puesto que un año después cayó inconsciente de un tumor cerebral, el cual le había causado fuertes dolores de cabeza durante mucho tiempo y bajo esas condiciones escribió tanto el crepúsculo de los ídolos como el anticristo.

Sin embargo, no deja de tener sentido, no deja de ser una mente brillante, capaz de ver las cosas de manera deferente, de destruir paradigmas y dar pie la nuevas estructuras de pensamiento liberadores para el hombre. Consciente de que la juventud de su época no sería capaz de entenderlo, pero que seguiría escribiendo para que otras generaciones lo valoraran. Tal como asegura Kuhn que sucede con los paradigmas y las revoluciones científicas.