Andragogía y Estructuras Organizativas
Se solicitan 20 oftalmólogos para Acarigua – Araure
Bienvenidos a Garzón
¿Alguna vez les ha tocado entrar al supermercado Garzón a la hora que abren la tienda?. La primera vez, (y espero que la última) que me pasó, no podía contener la vergüenza de tener a un grupo de muchachos, entre cajeras y de mantenimiento, parados haciendo una túnel humano, al tiempo que sonaba una música de fondo con la agradable voz de una mujer diciendo “bienvenidos a Garzon, estimada clientela, feliz día” y no recuerdo que mas; mientras los empleados que hacían el túnel humano, aplaudían enérgicamente y gritaban bienvenidos, bienvenidos, feliz día, bienvenidos.
El pasillo se me tornó eterno, no podía con mi sorpresa, porque -la verdad- nunca he sentido buena atención en ese supermercado. Así que tener a todos los empleados parados en el pasillo aplaudiendo, además de parecerme una hipocresía, me parece una degradación para esos pobres empleados (que siempre andan amargados), tener que estar allí un jueves santo, aplaudiendo a los clientes que más tarde atenderán a las patadas.
Caminé con pasos largos, hasta llegar a una de las cajas y logré salir del túnel humano, dándoles la la espalda mientras ellos aplaudían a otra gente que entraba después de mí. Una señora les decía gracias, buenos días. Yo muda, sorprendida, me sentía como cuando un enemigo te viene a saludar con un beso y un abrazo. Paralizada.
Para comenzar, fui a Garzón –solo- porque no conseguí un producto en los otros supermercados a los que prefiero ir. Porque indefinidas veces he comparado precios y es mucho más caro allá, razón por la cual, solo voy cuando no me queda más remedio. Tomé lo que iba a comprar rápidamente y fui a pagar, buenos días me dijo la cajera, me dio el monto, le pasé la tarjeta, me tiró un lapicero y el Boucher, firmé y coloqué mi número de cédula, me lo devolvió porque no coloqué el teléfono; nunca he entendido para que piden el número de teléfono en los bouchers de compra.
Guardé mi cédula, tarjeta, y Boucher en algún lugar de la cartera y caminé relajada por el mismo pasillo que minutos antes me aplaudían como en una alfombra roja. Cuando llegué a la puerta para finalmente salir de allí, un hombre grande, gordo, con una barriga prominente que le prensaba la camisa del uniforme y delataba la guardacamisa blanca entre un botón y otro; me pide la factura. La factura, siempre olvido que en la salida me van a pedir la factura. Me pregunté por qué no hacen igual que en Makro, que cuando pagas, la cajera te dice: “no guarde la factura que se la pedirán en la puerta”. Pero no, si está cajera apenas habló lo mínimo necesario.
Ya en la puerta, buscando la factura en la cartera, que dicho sea de paso tiene múltiples bolsillos, el hombre se tornaba impaciente, me decía, busque en los bolsillos, busque en la bolsa de la compra, busque otra vez en la cartera. A todo le hice caso, busque en la cartera, saqué algunas cosas buscando luz dentro de esa cartera que a veces parece no tener fondo, busque en la bolsa, en los bolsillos y nada. Le dije desesperadamente, no la encuentro.
Nada lo conmovió, en ese momento se multiplicó su gordura hasta parecer una nevera postrada en la ancha puerta de salida, le volví a decir que no la encontraba y me mandó a que se la pidiera a la cajera. Allí iba yo otra vez, caminando por el pasillo de los aplausos, que ahora se me tornaba eterno. Llegué a la caja, le pregunté a la muchacha si acaso ella no me había entregado la factura. Subió las manos, en un gesto que decía, a mí que me revisen, al tiempo que pronunciaba enérgicamente “yo se la di”. ¿Acaso si no encuentro la factura no puedo salir? ¿Tú le puedes decir a ese señor que yo si pagué cada uno de estos productos que llevo en esta bolsa?, no Sra. tiene que presentar la factura.
De aplaudida y bienvenida, a recluida en un lugar del que no podía salir sin estar presa. Apoyada en la caja, saqué cada una de las cosas que tenía en la cartera, hasta darme cuenta que la tc, la cédula y la factura doblada alrededor de ellas, se había pasado por un bolsillo roto, al fondo. Aquí está, exclamé, al tiempo que le dije a la cajera “mucho aplauso de bienvenida, pero a la primera de cambio te tratan como un ladrón”, se lo repetí al gordo de la puerta, que poco le faltó para decirme que abriera la cartera, para verificar que no me había robado algo.
Finalmente logré salir.
Pero no me podía quedar con esta anécdota, esperando tener la suerte de que alguien de ese negocio lea esto y se den cuenta que los procesos burocráticos y los controles excesivos, además de costarle caro a las empresas (yo no gastaría dinero en el sueldo del gordo de la puerta, que la mayoría de las veces genera cola en la salida), impiden en libre fluido de los procesos, por cuanto no son pensados en el cliente, sino en el control.
Este tipo de controles me da a entender que no confían en sus empleados, a quienes multan y amonestan si llegaran a detectar que permitió la salida de un producto sin su debido pago, no confían en sus clientes, a quienes tratan como ladrones hasta que se demuestre lo contrario, y que no poseen sistemas de seguridad automatizados, como códigos de barras y salidas magnéticas que anuncien casos de verdaderos robos.
Sin ánimos de hacer propaganda, deberían asesorarse con Farmatodo. Quienes tienen pasillos abiertos, cercanos a la salida, sin cajas que obstaculicen esa salida, con un vigilante que está solo mirando (vigilando en realidad), da los buenos días y se despide sin aplaudir y sin obstruir la salida (no pide factura). Así, a mi cliente, se me olvida que entré a un lugar en el que venden bien caro, que en cualquier lugar lo encontraría mucho más barato, y dejo hacerlos creer que creo que todo es por mi bienestar.
Aunque pensándolo bien, ladrón juzga por su condición, será por eso que en Garzón tratan así a sus clientes. Lo que sigo sin entender es los aplausos como bienvenida.
Pásamelo por Escrito
Pásamelo por escrito, no es solo un requisito obligatorio para agilizar un trámite, es una oportunidad de no resolver en el momento. También quiere decir, vente más tarde que en este momento no tengo ganas de atenderte.
Pásamelo por escrito, es un “ya va que voy saliendo”, o en el mejor de los caso una posibilidad de que al solicitante se le complique el tramite y termine no pasando nada por escrito y así “yo funcionario” me libero de hacer un trámite que no quiero hacer.
Pásamelo por escrito, no es una solicitud necesaria, sino una traba administrativa consiente. Hecha con premeditación, contrariando al principio cibernético de facilitar los procesos para que las cosas se den. En este caso es, dificultar para que no se den.
En efecto, los procedimientos administrativos requieren trámites, papeles y pruebas que respalden al funcionario, pero éste, también debe garantizar la tramitación y no la dificultad de sus actividades.
Pásamelo por escrito también es, una muestra de que el ahorro energético es una farsa en este país, en el que cada día consumimos mas papel y energía.
Para poner un ejemplo, el día de ayer estuve en el teatro Juárez de Barquisimeto, solicitando una sesión de fotografía dentro del teatro, me pidieron que pasara una carta a la profesora tal, y que ella el mismo día me respondiera la fecha en que podría darme la autorización. En vista de la amabilidad de las personas que me atendieron, les dije que si era posible que yo hablara con la mencionada profesora para que ella simplemente me anotara en la agenda y yo acudir el día que ella pautara. Me respondieron que no, que debía pasarlo por escrito. Procedí a pedirles papel y lápiz para redactar la carta allí misma. Pero me señalaron que no podía ser a mano.
¿Es o no, un pasa después que no te queremos atender?
Otro ejemplo. Cuando intento gestionar el pasaporte de mi hijo menor, el sistema me dice que ese venezolano no está registrado. Procedí a llevar la partida de nacimiento, mi cédula y la cédula del padre a la oficina de ONIDEX, donde le saqué la cédula al niño y me pidieron que lo pasara por escrito. ¿qué tengo que pasar por escrito?, una solicitud de que incorporen al niño al sistema, con copia de la partida de nacimiento y cédula de los padres. Esos documentos los tengo aquí señorita. Bueno debe hacer una carta explicativa. Me puedes prestar una hoja carta para redactarlo aquí. No señora, no puede ser a mano.
¿Es o no una excusa para no cumplir una función que le corresponde?
Si eso fuera todo, yo tal vez no estaría escribiendo este post. Pero el asunto es que convivo diariamente en una institución donde todo hay que pasarlo por escrito. En mi trabajo, si se me ocurre organizar un cine foro, y necesito la sala de usos múltiples un día cualquiera de la semana, viene mi jefe y me pide que le pase la solicitud por escrito. Pero para colmo, el día que voy a desarrollar la actividad, me encuentro a otro grupo x en el ambiente que previamente solicité por escrito. ¿Es o no, una burocracia demagógica?
En mi institución el asunto del ahorro energético es la peor patraña que se haya podido inventar. Es una hipocresía burocrática absoluta, que nadie cumple y que contradictoriamente parecieran hacer todo lo posible para que nadie lo cumpla. Por ejemplo, solicitar que abran las puertas de la universidad un día domingo, debe pasársele por escrito al director y éste a su vez, debe pasárselo por escrito al vigilante y éste a su vez, debe ver la orden firmada por el director antes de dejar entrar a cualquier persona. Pero para rematar, el vigilante lleva un libro de novedades en donde anota quien entró y salió.
Se me ocurre pensar que se pueden ahorrar las carticas y solicitudes, con simplemente anotar en el libro de novedades del vigilante y firmar los diferentes personajes que intervienen en el permiso de entrada.
En cuanto a las solicitudes de los ambientes, podría registrarse una tabla en una hoja en horizontal donde se anote la fecha, la autorización y la firma de quien solicita la sala, evitando que todas las semanas se pase una diferentes cartas de solicitud, que dicho sea de paso, ocupan espacio en un archivo muerto, y que debido a tantas cartas que se reciben, algunas se dejan de leer y a la larga se ocasionan choques en los ambientes. Sin contar que para un video vean hay que pasarlo por escrito, que para una reunión se pasa por escrito, que para solicitar el autobús hay que pasarlo por escrito, etc, etc.
Las cartas podrían dejarse para otras instituciones, para felicitar o para amonestar la incompetencia.
Sin mencionar que el correo podría ser una buena opción para no despegarse de los tramites burocráticos. Pero si una alternativa para salvar un árbol a través del ahorro del papel.
Ojala, que algún día lleguemos a lo que poco a poco alcanzaron los bancos, eliminar papeles para depósitos, eliminar cartas explicativa con planillas y requerimientos telefónicos y eliminar copias de Boucher con mensajes de textos después de una transacción con las tarjetas.
Yo lo que no haré es pasarle esto a mi jefe por escrito. Lo dejaré aquí y lo invito a verlo.
INDEPA-´na-BIS
En vista de que los reclamos en el banco nada podían hacer, me dirigí al INDEPABIS. Tal diligencia, la hice el 4 de febrero del corriente, en medio de marchas y mareas rojas en la Av. Libertador de Caracas. Armé mi carpeta con los documentos que previamente, me señalaron debía llevar.
Con toda la esperanza de que el banco me devolvería mi dinero y motivada por la experiencia de un compañero de trabajo que hizo lo propio con Banesco y al cabo de 15 días ya le habían abonado en su cuenta lo que reclamaba, me apersoné esa mañana a las oficinas del órgano que protege a los venezolanos contra la especulación.
Pasados 3 meses, INDEPABIS no me había llamado para conciliar con el demandado (Banco de Venezuela), pero finalmente, en julio me citaron. Para la fecha, había cambiado de residencia, sin embargo, la cita coincidió con una actividad académica en Caracas y me apersoné a la cita. Debo recalcar, que cuando llevé el reclamo, me dijeron que en el transcurso de los próximos 15 días hábiles me estarían llamando, cosa que como dije, ocurrió 4 meses después.
El acto conciliatorio entre INDEPABIS, Banco de Venezuela y Gloria Carrasco, fueron una patraña entre INDEPABIS y Banco de Venezuela. La abogada del Banco y la funcionaria de INDEPABIS se saludaron con una confianza tal que me deprimí desde el primer momento. La fiscal de INDEPABIS comenzó dando un resumen del caso y luego le dio la palabra a la abogada del banco. Ésta me dijo por encima vez, lo mismo que me decía en el banco cuando yo llamaba por teléfono, alegando, que el caso requería una nueva revisión y que me estarían llamando en 15 días.
Pregunté yo: ¿para qué viene Ud. aquí, a decir lo mismo que me decían los operadores por teléfono?, ¿ud. sabe desde cuando estoy poniéndole yo reclamos a ese debito?, ¿si el banco tiene 6 meses diciéndome que el reclamo no procede, para que necesitan 15 días más?, ¿para venir a decirme que el reclamo no procede? . Ambas mujeres reaccionaron, ambas, una a la vez, me explicaron que ese era el procedimiento. La abogada por su parte, me indicó que el caso no estaba perdido, que era muy probable que el banco me reintegrara el dinero, que ella –abogada del banco- no tenía la potestad de asegurarme nada, pero si el banco la había mandado sin darle la negativa total, era por algo. Solo le faltó decirme “Sra Gloria tenga fe que Dios es muy grande”.
La funcionaria de INDEPABIS, en vista de mi notable mal humor y mi acelerado y alto tono de voz me advirtió que si no me controlaba no íbamos a hacer nada, a lo que yo respondí que se tapara los oídos, que era yo la agraviada, que era a mi cuenta nomina a la que le habían retirado el dinero y que me sentía violada en mis derechos, frente al único ente que “supuestamente está allí para la protección de los usuarios”. Les aclaré que estábamos hablando de una cuenta nomina, que habían embargado mi sueldo “que no es embargable”, y que no se trataban de los ahorros de una millonaria. Repetí mil veces, el sueldo de una persona es sagrado y su banco me lo sacó sin ninguna explicación.
La abogada con la tranquilidad de un psicólogo, volvió a decirme que “confiara en Dios”, digo, que le diera 15 días.
En vista de tanta tranquilidad, respiré profundo, y bajando el tono de voz le pregunté a la funcionaria ¿Qué pasa si no quiero esperar los 15 días?, pero la respuesta fue desalentadora, ella indicó que si no lo hacía estaba “ENTORPECIENDO el proceso.”
Volví con mis ironías. Yo tengo 6 meses esperando que este banco me devuelva mi dinero, vengo a este instituto y por no esperar 15 días ¿“yo” esto entorpeciendo el proceso?, redacté de nuevo la pregunta. ¿Qué otra vía tengo para reclamar esto, que no sea esperar 15 días más?
Puede demandar sra Gloria, pero no se lo recomiendo, eso puede tardar 3 meses y de todos modos, si el banco devuelve el dinero, eso será usado para ayuda social por este instituto. Se lee bien. El INDEPABIS USARA EL DINERO PARA TRABAJO SOCIAL.
Cerré los ojos, respiré profundo y comencé a contar 1, 2, 3, 4, 5, 6 en voz alta. Antes de llegar a 10, la abogada volvió con su suave y hermosa voz a decirme que le diera esos 15 días, que ella misma me garantizaba que no iba a pasar de allí y repitió que era muy probable que me los devolvieran. Dijo cosas como: Sra Gloria la impresión que yo voy a llevar al banco es que ud. no está aquí mintiendo, una persona como ud. no se dedica a eso. (Palabras más, palabras menos). Pero cuando abrí los ojos, ella no siguió hablando. Le pedí los videos o alguna prueba de los cajeros que indicaran que yo había mentido y que yo había sacado ese dinero, así como el cajero de donde se hizo el retiro, porque ni siquiera esa información me había dado.
Ya para ese punto la funcionaria estaba cansada de mis reclamos, me advirtió que tenía otros casos, y que necesitaba saber que haría yo. “Le recomiendo que espere los 15 días y pasada la fecha (si no se resuelva a su favor) demanda por otra vía”.
Volví a cerrar los ojos como muestra de descontento, respiré profundo y le pregunté que debía hacer. Redactamos un acuerdo, donde dice que esperaré 15 días, lo firmamos y al tener el resultado del banco la llamamos.
¿Qué más podía perder?, acepté. Pero los 15 días se convirtieron en 2 meses, en los que no he recibido respuesta del banco y el INDEPABIS me llamó para citarme el 7 de septiembre, fecha que por cierto no puedo ir, porque tengo un viaje pagado fuera de Caracas. Ahora debo esperar que me vuelvan a citar. Pero, si era verdad lo que decía la abogada, al resolver el problema, el banco abonaría el dinero (cosa que no ha ocurrido) y yo solo debía volver a firmar.
En resumidas cuentas, es lamentable que un organismo de protección actúe de tal manera ante un venezolano común que pretende ejercer su derecho y los interesas de una empresa estén por encima de nuestro beneficio. Destacando que, el INDEPABIS en mi caso no investigó nada, no solicitó pruebas al banco y solo se limitó a esperar una respuesta de un banco que se cobró de mi cuenta y no me guardó el vuelto.
Ilusion´s : La ilusión de un Negocio o la Verdad de una Estafa
Días atrás, una compañera de trabajo me ofreció una rifa de varios productos Ilusion´s, a esta compañera le pasó igual, no logró vender la caja de 50 productos y para no tener que gastar sus vacaciones pagando la colección, decidió rifarlos, porque individualmente nadie le quería pagar lo que cuestan los productos. El asunto es que, los productos no es que sean malos, pero no están entre las necesidades básicas, ni siquiera en los productos necesarios de aseo personal: como jabón, crema dental, champú, etc. Y si los hubiere, en la caja solo viene uno por tipo, lo que quiere decir, que para vender entre amistades (como los distribuidores de Ilusion´s le quieren hacer creer) es muy difícil.
Sumado a que, en la situación económica actual, la gente se ha vuelto más recatada para comprar, el consumismo en nuestro país es cosa de pocos y para muchos que alguna vez bebimos se sus mieles, es asunto del pasado. Hoy en día hay que medir lo que se compra, buscar ofertas y buenas oportunidades. Por lo menos yo, que viajaré fuera del país próximamente, no voy a estar comprando un perfume de bs 200, pudiéndolo comprar con mis dólares de estudiante, que dicho sea de paso, lo compraré de mi elección y no lo que queda de una caja con productos, de los cuales no puedo elegir.
Ahora bien, sin alejarme de mí objetivo, hablando de una situación económica y política que “podría parecer” responsabilidad de las altas esferas del gobierno, me dio por desenmascarar el negocio Ilusion´s, que como muchos negocios privados en Venezuela, se enriquecen unos y hacen a otros más pobres. Mientras le venden la idea a la gente de que los quieren ayudar, que es una gran oportunidad, que los productos son mágicos, maravillosos, que se venden como pan caliente. Y lo contradictorio, es que en una política que piensa en el socialismo, se permitan estos engaños que van directamente al pueblo, a la señora que tiene una bodeguita, a la muchacha que está estudiando y no tiene con qué pagarse los estudios. Etc.
El gran negocio es, ofrecerle a alguien que no tiene un capital, una caja con 50 productos, llamarlo por un nombre rimbombante, “colección” que a la larga son los mismos productos todos los meses.
Esa caja de productos tiene un precio aproximado de Bs 3.988 (para el vendedor), de los cuales, se gana bs 1200 aproximadamente. Es decir que en productos, la caja cuesta bs. 5200 aproximadamente. 1200 de ganancia y 3900 se pagan a la empresa.
El problema está en que, nadie logra vender el total de los productos, por lo que, la gente (el vendedor) termina consumiendo unos productos que no necesita, pero le quedaron fríos y en el peor de los caso, terminan pagando de sus bolsillos, porque no lograron vender y menos cobrar los productos.
Solo voy a andar mucho sobre esto, tal vez en otro post desarrollo este punto, pero para completar, la empresa en cuestión vuelve buhonera a la gente. Amas de casa dando tumbos de vecino en vecino vendiendo producticos, es el sueño de todo distribuidor Ilusion´s.
Adicional a la ganancia, la empresa regala artefactos semanales por –lo que ellos llaman- pronto pago, que es: pagar según un cronograma semanal, la división del costo, entre el número de semanas que dan para cancelar.
Hasta aquí todo va más o menos bien, pareciera que hay una ganancia, pareciera que hay un premio, pareciera que dicen la verdad.
Pero, detrás de esto, se esconde un distribuidor, que por colocar 5 cajas al mes, se gana Bs 4000 aproximadamente. Lo que quiere decir que, de los 3900 que un vendedor paga a la empresa por la colección 800 son para un distrubuidor y a su vez un gerente junior se gana 500, lo que resta un monto de Bs. 2600 por caja, para la empresa. (Saquen la cuenta)
Pero además, el distribuidor gana premios, el vendedor gana 5 premios, todos valorados en más de bs. 2000. Si la empresa se queda con solo Bs2600 por colección ¿será entonces que los 50 productos cuestan bs.600? restando el precio de los premios ¿600 entre 50 = Bs 12 cada producto? No puede ser: asumamos que compran los premios al mayor y que el valor no sea de Bs 2000, sino de bs. 100 exagerando, asumiendo que son importados (sin contar que todas las empresas venezolanas se quejan por no tener dólares) , pero asumamos que Ilusion´s tiene todos los permisos para comprar dólares y le son concedidos en medio del control de cambio. Entonces la empresa, pagando los bs: 1200 del vendedor, los bs 800 del distribuidor, los bs 500 del gerente jr, (se que hay otra escala de gerente pero no tengo la información), los bs 100 de los premios, solo restan bs.1500 aproximadamente, entre 50 productos: cada producto cuesta bs. 50, que dicho sea de paso es vendido entre 150 y 200 bs.
Sin contar con que, hay otros intermediarios en la empresa que llevan la parte administrativa y que también cobran y además hay premios por recomendar personas. ¿Hasta dónde llegan estos premios? ¿Hasta cuánto asciende el valor de los premios?, ¿cuánto es realmente el valor de los productos?, yo estoy convencida que mucho menos de la cuenta que saqué antes.
El camino al éxito entonces, es solo para quienes logran poner vendedores de productos en mayor cantidad y en efecto, para una empresa que de manera conductista mecaniza a las personas a venderles unos productos que no se sabe de dónde vienen, quien los produce, con qué capital se compran.
Finalmente, quiero contar que investigando sobre los mencionados productos, encontré gente que ha dejado sus trabajos e invertido la liquidación en cajas de productos para reclamar los premios con la esperanza de luego venderlos, también hay testimonios de personas que han comprado camionetas de contado, por las ganancias anuales. Mientras las amas de casa patean calle de vecino en vecino para pagarle a un facineroso de eso, que amenazan con abogados cuando la gente no paga al día (quien pagará el abogado por cierto). Es allí donde se acaba la magia, las bondades de la empresa, y lo mágico de los regalos.
Todo esto me hacer recordar a Simón Rodríguez en Sociedades Americanas, protestando en los mercados de las ciudades cercanas a los puertos, las mercancías innecesarias, que endeudaban a los incrédulos con enseres –ajenos- traídos de Europa y que no le servían a nadie, mientras en el campo se podría el maíz y los campesinos dormían, compraban fiado lo que después no tenían para pagar. ¡Que poco hemos aprendido!.
Las mujeres al poder de la UNESR
Desde la nueva rectora, vicerrectora administrativa y secretaría general, son profesoras conocidas por toda la comunidad universitaria, conocen la institución y han sido parte de los logros, soluciones y problemas que hemos vivido en la UNESR en los últimos años. Por lo que toda la comunidad universitaria tiene su mirada y compromiso de apoyo a las nuevas autoridades.
Por tratarse de gerencia femenina, no podía yo dejar de reseñarlo, por una parte porque esto le suma justificación a mis intenciones de teorizar sobre el liderazgo femenino, y por la otra porque creo fervientemente en la gerencia de las mujeres.
Durante varias gestiones (anteriores a estas), nuestra UNESR ha sido víctima de miradas externas que han puesto en tela de juicio a los rectores que anteceden a este nuevo equipo, y sin ánimos de culpar o defender algo que no ha sido determinado por los organismos competentes, ni comprobado por los acusadores, me baso en mi investigación de género y en mi instinto femenino, para esperar resultados diferentes de este equipo, con grandes expectativas de que las mujeres además de ser gerentes natas, somos honestas, comprometidas, dialógicas, diligentes y lideres carismáticas.
Lo único que me está haciendo ruido, es que justamente cuando nombramos un equipo de mujeres a dirigir esta prestigiosa universidad, sale el Ministro de Educación Superior, anunciando su presencia en los consejos directivos de la Universidad. Perdonen mi malicia feminista, pero quiero creer que esto no es una cuestión de poder masculino, mucho más, cuando es en la UNESR la primera Universidad en la que el Ministro decide participar en los consejos directivos, sin menos cabo de que existen otras universidades experimentales que han sido regidas por mujeres y esto no había pasado.
En fin, no me queda más que aclarar, que el liderazgo femenino no se mide con la cantidad de mujeres que presiden una institución, se podría medir con los resultados integradores, incluyentes, la valoración de los esfuerzos y el beneficio de todos. Pero en esta oportunidad, quise reconocer la decisión ministerial de nombrar este equipo directivo en la UNESR, mucho más si tomamos en cuenta que en los últimos equipos rectorales el indicador género estaba dividido en 50 y 50%, y ahora estamos a 75 y 25%, valores que contribuyen a que siga conociendo el comportamiento de las mujeres en el liderazgo, ademas considerar que es justicia social con equidad de genero, debido a que formamos parte de una universidad, que su planta profesoral es mayoritariamente femenina. Finalmente, me lanzo la publicidad para manifestar que espero contar con la colaboración de estas congéneres para mi investigación. Que dicho sea de paso, está a punto de caramelo.
Evento: Gerencia en tiempo de Crisis al desnudo
A continuación la agenda:
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Hora de Inicio : 4:15 pm
Presentación : 5 min, a cargo de nuestra companera Lic. Eneida Colmenares
5 minutos para las palabras de las autoridades
1era Ponencia: 4:25 a 4: 45 pm, a cargo del Lic. Marco Martínez:
* La integridad Management como modelo de competitividad y rentabilidad en la Crisis.
2da Ponencia: 4:50 a 5: 10 pm, a cargo de la Prof.Gloria Carrasco
* Mary Parker Follet: Una mujer en la teoría administrativa: su obra y su visión para la resolución de conflictos en la crisis de la revolución Industrial
3era Ponencia: 5: 15a 5: 35pm, a cargo del Prof.Douglas Becerra
* Perspectivas económicas de Venezuela. Atrapados en el laberinto.
15 minutos de Break..
4ta Ponencia: 5: 50 a 6: 10 pm a cargo del Lic. Omar Curatolo (Companero de la especialización)
* La Gerencia cuántica. como brindar respuesta a la crisis desde esta perspectiva
5ta y última ponencia 6:15pm a 6: 35 pm, a cargo del Lic. Adolfo Orozco
* La crisis como oportunidad de desarrollo
6: 40 a 6: 55 pm : 15 minutos para la sesión de preguntas y respuestas.