Esta blog es mi parlante entre el mundo, mi voz en letras, mi sentir en palabras y mi vida en digital.

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INDEPA-´na-BIS

Como conté hace alguno meses, fui víctima de un saqueo en mi cuenta nomina del Banco de Venezuela.

En vista de que los reclamos en el banco nada podían hacer, me dirigí al INDEPABIS. Tal diligencia, la hice el 4 de febrero del corriente, en medio de marchas y mareas rojas en la Av. Libertador de Caracas. Armé mi carpeta con los documentos que previamente, me señalaron debía llevar.
Con toda la esperanza de que el banco me devolvería mi dinero y motivada por la experiencia de un compañero de trabajo que hizo lo propio con Banesco y al cabo de 15 días ya le habían abonado en su cuenta lo que reclamaba, me apersoné esa mañana a las oficinas del órgano que protege a los venezolanos contra la especulación.
Pasados 3 meses, INDEPABIS no me había llamado para conciliar con el demandado (Banco de Venezuela), pero finalmente, en julio me citaron. Para la fecha, había cambiado de residencia, sin embargo, la cita coincidió con una actividad académica en Caracas y me apersoné a la cita. Debo recalcar, que cuando llevé el reclamo, me dijeron que en el transcurso de los próximos 15 días hábiles me estarían llamando, cosa que como dije, ocurrió 4 meses después.
El acto conciliatorio entre INDEPABIS, Banco de Venezuela y Gloria Carrasco, fueron una patraña entre INDEPABIS y Banco de Venezuela. La abogada del Banco y la funcionaria de INDEPABIS se saludaron con una confianza tal que me deprimí desde el primer momento. La fiscal de INDEPABIS comenzó dando un resumen del caso y luego le dio la palabra a la abogada del banco. Ésta me dijo por encima vez, lo mismo que me decía en el banco cuando yo llamaba por teléfono, alegando, que el caso requería una nueva revisión y que me estarían llamando en 15 días.
Pregunté yo: ¿para qué viene Ud. aquí, a decir lo mismo que me decían los operadores por teléfono?, ¿ud. sabe desde cuando estoy poniéndole yo reclamos a ese debito?, ¿si el banco tiene 6 meses diciéndome que el reclamo no procede, para que necesitan 15 días más?, ¿para venir a decirme que el reclamo no procede? . Ambas mujeres reaccionaron, ambas, una a la vez, me explicaron que ese era el procedimiento. La abogada por su parte, me indicó que el caso no estaba perdido, que era muy probable que el banco me reintegrara el dinero, que ella –abogada del banco- no tenía la potestad de asegurarme nada, pero si el banco la había mandado sin darle la negativa total, era por algo. Solo le faltó decirme “Sra Gloria tenga fe que Dios es muy grande”.
La funcionaria de INDEPABIS, en vista de mi notable mal humor y mi acelerado y alto tono de voz me advirtió que si no me controlaba no íbamos a hacer nada, a lo que yo respondí que se tapara los oídos, que era yo la agraviada, que era a mi cuenta nomina a la que le habían retirado el dinero y que me sentía violada en mis derechos, frente al único ente que “supuestamente está allí para la protección de los usuarios”. Les aclaré que estábamos hablando de una cuenta nomina, que habían embargado mi sueldo “que no es embargable”, y que no se trataban de los ahorros de una millonaria. Repetí mil veces, el sueldo de una persona es sagrado y su banco me lo sacó sin ninguna explicación.
La abogada con la tranquilidad de un psicólogo, volvió a decirme que “confiara en Dios”, digo, que le diera 15 días.
En vista de tanta tranquilidad, respiré profundo, y bajando el tono de voz le pregunté a la funcionaria ¿Qué pasa si no quiero esperar los 15 días?, pero la respuesta fue desalentadora, ella indicó que si no lo hacía estaba “ENTORPECIENDO el proceso.”
Volví con mis ironías. Yo tengo 6 meses esperando que este banco me devuelva mi dinero, vengo a este instituto y por no esperar 15 días ¿“yo” esto entorpeciendo el proceso?, redacté de nuevo la pregunta. ¿Qué otra vía tengo para reclamar esto, que no sea esperar 15 días más?
Puede demandar sra Gloria, pero no se lo recomiendo, eso puede tardar 3 meses y de todos modos, si el banco devuelve el dinero, eso será usado para ayuda social por este instituto. Se lee bien. El INDEPABIS USARA EL DINERO PARA TRABAJO SOCIAL.
Cerré los ojos, respiré profundo y comencé a contar 1, 2, 3, 4, 5, 6 en voz alta. Antes de llegar a 10, la abogada volvió con su suave y hermosa voz a decirme que le diera esos 15 días, que ella misma me garantizaba que no iba a pasar de allí y repitió que era muy probable que me los devolvieran. Dijo cosas como: Sra Gloria la impresión que yo voy a llevar al banco es que ud. no está aquí mintiendo, una persona como ud. no se dedica a eso. (Palabras más, palabras menos). Pero cuando abrí los ojos, ella no siguió hablando. Le pedí los videos o alguna prueba de los cajeros que indicaran que yo había mentido y que yo había sacado ese dinero, así como el cajero de donde se hizo el retiro, porque ni siquiera esa información me había dado.
Ya para ese punto la funcionaria estaba cansada de mis reclamos, me advirtió que tenía otros casos, y que necesitaba saber que haría yo. “Le recomiendo que espere los 15 días y pasada la fecha (si no se resuelva a su favor) demanda por otra vía”.
Volví a cerrar los ojos como muestra de descontento, respiré profundo y le pregunté que debía hacer. Redactamos un acuerdo, donde dice que esperaré 15 días, lo firmamos y al tener el resultado del banco la llamamos.
¿Qué más podía perder?, acepté. Pero los 15 días se convirtieron en 2 meses, en los que no he recibido respuesta del banco y el INDEPABIS me llamó para citarme el 7 de septiembre, fecha que por cierto no puedo ir, porque tengo un viaje pagado fuera de Caracas. Ahora debo esperar que me vuelvan a citar. Pero, si era verdad lo que decía la abogada, al resolver el problema, el banco abonaría el dinero (cosa que no ha ocurrido) y yo solo debía volver a firmar.
En resumidas cuentas, es lamentable que un organismo de protección actúe de tal manera ante un venezolano común que pretende ejercer su derecho y los interesas de una empresa estén por encima de nuestro beneficio. Destacando que, el INDEPABIS en mi caso no investigó nada, no solicitó pruebas al banco y solo se limitó a esperar una respuesta de un banco que se cobró de mi cuenta y no me guardó el vuelto.

Ilusion´s : La ilusión de un Negocio o la Verdad de una Estafa

Hace días una participante de la universidad me ofreció un producto Ilusion´s. En vista de mi negativa, la niña recurrió pedirme como favor, que la ayudara comprándole su producto, porque no tenía como pagar la caja de la colección -y en resumidas cuentas- me explicó que había terminado perjudicada, con algo que ella pensaba que era una ayuda para poderse pagar los estudios. Pero que le había costado mucho vender todos los productos, y ahora tendría que pagar un dinero que no tenía.

Días atrás, una compañera de trabajo me ofreció una rifa de varios productos Ilusion´s, a esta compañera le pasó igual, no logró vender la caja de 50 productos y para no tener que gastar sus vacaciones pagando la colección, decidió rifarlos, porque individualmente nadie le quería pagar lo que cuestan los productos. El asunto es que, los productos no es que sean malos, pero no están entre las necesidades básicas, ni siquiera en los productos necesarios de aseo personal: como jabón, crema dental, champú, etc. Y si los hubiere, en la caja solo viene uno por tipo, lo que quiere decir, que para vender entre amistades (como los distribuidores de Ilusion´s le quieren hacer creer) es muy difícil.

Sumado a que, en la situación económica actual, la gente se ha vuelto más recatada para comprar, el consumismo en nuestro país es cosa de pocos y para muchos que alguna vez bebimos se sus mieles, es asunto del pasado. Hoy en día hay que medir lo que se compra, buscar ofertas y buenas oportunidades. Por lo menos yo, que viajaré fuera del país próximamente, no voy a estar comprando un perfume de bs 200, pudiéndolo comprar con mis dólares de estudiante, que dicho sea de paso, lo compraré de mi elección y no lo que queda de una caja con productos, de los cuales no puedo elegir.

Ahora bien, sin alejarme de mí objetivo, hablando de una situación económica y política que “podría parecer” responsabilidad de las altas esferas del gobierno, me dio por desenmascarar el negocio Ilusion´s, que como muchos negocios privados en Venezuela, se enriquecen unos y hacen a otros más pobres. Mientras le venden la idea a la gente de que los quieren ayudar, que es una gran oportunidad, que los productos son mágicos, maravillosos, que se venden como pan caliente. Y lo contradictorio, es que en una política que piensa en el socialismo, se permitan estos engaños que van directamente al pueblo, a la señora que tiene una bodeguita, a la muchacha que está estudiando y no tiene con qué pagarse los estudios. Etc.

El gran negocio es, ofrecerle a alguien que no tiene un capital, una caja con 50 productos, llamarlo por un nombre rimbombante, “colección” que a la larga son los mismos productos todos los meses.

Esa caja de productos tiene un precio aproximado de Bs 3.988 (para el vendedor), de los cuales, se gana bs 1200 aproximadamente. Es decir que en productos, la caja cuesta bs. 5200 aproximadamente. 1200 de ganancia y 3900 se pagan a la empresa.

El problema está en que, nadie logra vender el total de los productos, por lo que, la gente (el vendedor) termina consumiendo unos productos que no necesita, pero le quedaron fríos y en el peor de los caso, terminan pagando de sus bolsillos, porque no lograron vender y menos cobrar los productos.

Solo voy a andar mucho sobre esto, tal vez en otro post desarrollo este punto, pero para completar, la empresa en cuestión vuelve buhonera a la gente. Amas de casa dando tumbos de vecino en vecino vendiendo producticos, es el sueño de todo distribuidor Ilusion´s.

Adicional a la ganancia, la empresa regala artefactos semanales por –lo que ellos llaman- pronto pago, que es: pagar según un cronograma semanal, la división del costo, entre el número de semanas que dan para cancelar.

Hasta aquí todo va más o menos bien, pareciera que hay una ganancia, pareciera que hay un premio, pareciera que dicen la verdad.

Pero, detrás de esto, se esconde un distribuidor, que por colocar 5 cajas al mes, se gana Bs 4000 aproximadamente. Lo que quiere decir que, de los 3900 que un vendedor paga a la empresa por la colección 800 son para un distrubuidor y a su vez un gerente junior se gana 500, lo que resta un monto de Bs. 2600 por caja, para la empresa. (Saquen la cuenta)

Pero además, el distribuidor gana premios, el vendedor gana 5 premios, todos valorados en más de bs. 2000. Si la empresa se queda con solo Bs2600 por colección ¿será entonces que los 50 productos cuestan bs.600? restando el precio de los premios ¿600 entre 50 = Bs 12 cada producto? No puede ser: asumamos que compran los premios al mayor y que el valor no sea de Bs 2000, sino de bs. 100 exagerando, asumiendo que son importados (sin contar que todas las empresas venezolanas se quejan por no tener dólares) , pero asumamos que Ilusion´s tiene todos los permisos para comprar dólares y le son concedidos en medio del control de cambio. Entonces la empresa, pagando los bs: 1200 del vendedor, los bs 800 del distribuidor, los bs 500 del gerente jr, (se que hay otra escala de gerente pero no tengo la información), los bs 100 de los premios, solo restan bs.1500 aproximadamente, entre 50 productos: cada producto cuesta bs. 50, que dicho sea de paso es vendido entre 150 y 200 bs.

Sin contar con que, hay otros intermediarios en la empresa que llevan la parte administrativa y que también cobran y además hay premios por recomendar personas. ¿Hasta dónde llegan estos premios? ¿Hasta cuánto asciende el valor de los premios?, ¿cuánto es realmente el valor de los productos?, yo estoy convencida que mucho menos de la cuenta que saqué antes.

El camino al éxito entonces, es solo para quienes logran poner vendedores de productos en mayor cantidad y en efecto, para una empresa que de manera conductista mecaniza a las personas a venderles unos productos que no se sabe de dónde vienen, quien los produce, con qué capital se compran.

Finalmente, quiero contar que investigando sobre los mencionados productos, encontré gente que ha dejado sus trabajos e invertido la liquidación en cajas de productos para reclamar los premios con la esperanza de luego venderlos, también hay testimonios de personas que han comprado camionetas de contado, por las ganancias anuales. Mientras las amas de casa patean calle de vecino en vecino para pagarle a un facineroso de eso, que amenazan con abogados cuando la gente no paga al día (quien pagará el abogado por cierto). Es allí donde se acaba la magia, las bondades de la empresa, y lo mágico de los regalos.

Todo esto me hacer recordar a Simón Rodríguez en Sociedades Americanas, protestando en los mercados de las ciudades cercanas a los puertos, las mercancías innecesarias, que endeudaban a los incrédulos con enseres –ajenos- traídos de Europa y que no le servían a nadie, mientras en el campo se podría el maíz y los campesinos dormían, compraban fiado lo que después no tenían para pagar. ¡Que poco hemos aprendido!.

Nuevas Religiones Proliferan en Venezuela

Culturalmente, producto de la conquista de los españoles en América; los venezolanos reconocemos la religión católica como propia, para muchos de nosotros, representa una costumbre cultural, que se ha transmitido de generación en generación.

No sentimos la religión católica como pueden hacerlo los europeos, debido a que para ellos, es parte de la historia, nosotros no tenemos en nuestras tierras lugares por donde caminó Jesús, ni museos de las joyas de la iglesia, por poner un ejemplo, así como tampoco tenemos identificado en nuestros territorios los lugares donde nacieron los apostoles o sus familias.

La religión llegó a nosotros como una imposición, un misterio que aun tiene preguntas sin responder y que ante una pregunta sin respuesta se apoya en el misterio divino.

Tal vez por eso, los venezolanos no defendemos una religión específica, y nos dejamos llevar por palabrerías, de cualquier religión; porque no sentimos la católica como verdadera, y de alguna manera, nos seguimos resistiendo a las imposiciones españolas, unido también a que las costumbres y cultos de nuestros indígenas, fueron sepultados junto con ellos. Producto de lo que no tenemos una identidad religiosa.

Nos hemos dejado convencer de cultos chinos, japoneses, africanos y pare de contar; creemos en el feng shui, en brujerías y ahora está de moda creer en dioses y santos Babalaos.

Gente que ofrece sacrificios, bien sea de sangre, alimentos, bebidas, flores, u objetos; sacrificios que comienzan por cortarse el cabello, vestirse de un modo y color diferente, inhibirse del sexo y la música.

Para mí, sin poner en duda lo milagroso que esto pueda ser, respetando la libertad de culto, respetando también las creencias de los demás, ciento que la falta de identidad de los venezolanos va más allá de nuestras costumbres.

Cuando la moda viene del norte, nos vestimos de una manera, cargamos la bandera de los Estados Unidos en el pecho, usamos ropa fabricada por ellos así nos estemos muriendo del calor, porque las fibras no se adaptan a nuestro clima; y hasta nos metemos a pastores evangélicos. En la actualidad, con la visita de los cubanos, por mucho que lo criticamos, por mucho que los desacreditamos, de alguna manera los imitamos y una manera de hacerlo es aceptar sus costumbres religiosas.

Aunque no son los cubanos los responsables de la santería en Venezuela; por lo que he indagado los babalaos siempre han tenido audiencia en esta tierra, debido a que los negros esclavos que trajeron los españoles, lograron dejar focos de su religión aquí, anteriormente eran focos muy reducidos y se mantenían en el anonimato. Mientras que, en Cuba, está mas arraigada y coincidencialmente, a Venezuela desde 1999 han estado viniendo Cubanos que además de su trabajo, traen sus costumbres; que en muy poco tiempo han sido unidas a las de los venezolanos.
No dudo de los poderes de la religión, de ninguna, incluso de los de Pare de Sufrir. Porque lo asocio a lo poderes de la mente. Lo que veo con preocupación es la falta de personalidad del venezolano, al dejarse meter por los ojos cualquier costumbre ancestral que no le pertenece, así como lo manipulable que puede ser, al dejarse convencer de que por: dar un aporte económico, por comprar una taza sagrada, por una imagen bendecida, logrará x o y cosa. Como si no tuviéramos mas necesidades que gastar en un santo, como si el dinero nos sobrara, o como si estuviéramos seguros que rogándole a un Dios, o Santo nuevo, lograremos los milagros que por nosotros mismos no podemos darnos.

Tal vez, no esté mal creer en algo, hacer un sacrificio simbólico para demostrar el compromiso, e imprimirle fuerza a todo lo que se hace. Pero que tal seria imprimirle ese compromiso al trabajo, a ser buen vecino, a estudiar, al logro de las metas, al cuidado del cuerpo, del ambiente, a enseñar a nuestros hijos.

No se… (suspiro)

Por eso mi religión no es ir a misa, no es dar limosna ni diezmo, no es comprar santos, pero si es, ayudar a quien lo necesita, enseñar a trabajar, brindar el desayuno a quien se acostó sin comer, abrir las puertas del conocimiento, dejar la duda, buscar la verdad, hacer todas las cosas bien, actuar bien, para no tener que pedir perdón, luchar por lo que quiero para no sentarme a esperar milagros, vivir el ahora, sabiendo que lo único que me mostrará el futuros son mis acciones aquí y ahora, el como me porto con la gente y no la voz de un muerto, de un santo, de un tabaco o unos caracoles.

¿Qué sentido tendría saber el futuro y no vivir el presente? ¿Una suerte de Edipo Rey? ¿Qué sentido tiene nuestra vida si todo lo consultamos con un santo o dios? ¿Para que vivimos? ¿Qué sentido tendrían los logros si se los debemos a un milagro y no a nuestras propias acciones? ¿Por qué creer más en un amuleto que en nosotros mismos?

Yo no entiendo lo contrario!!! Y me siento obligada a abrir las puertas del conocimiento a ver si dejamos de retroceder como país y comenzamos a avanzar en desarrollo.

Vivir en la Frontera

Contrabando

Las veces que me ha tocado estar en las zonas fronterizas de Venezuela, he notado ciertas caracterisiticas en la vida de las personas de la zona. En primer lugar, noto ciertas comodidades que no son normales en el centro de Venezuela y ellas son producto de la facilidad de cruzar algunos kilómetros y encontrarse en otro país, como por ejemplo algunos productos importados, productos que nos se encuentran en Venezuela y frutos distintos.

Por otra parte, hay cierto desapego al país, la gente comenta con normalidad que los demás se han ido al país vecino, que se vive mejor aquí o allá y también se integran con facilidad a quienes ingresan al nuestro, aunque el venezolano siempre ha sido muy amable y cálido con los extranjeros, en estas zonas hay una especial normalidad (mas que todo en el Táchira) de extranjeros viviendo en nuestro suelo.

En cuanto a las problemáticas que viven, es común en todas las zonas de frontera, el grave problema del contrabando, y en el caso de Venezuela el contrabando con la gasolina. No es nuevo para nadie, ni mucho menos un secretos que la gasolina que consumimos los venezolanos es financiada por las posibilidades que nos brinda el petróleo y que nuestros países vecinos no gozan de este beneficio.

Sin embargo, ese desamor de los venezolanos -a nuestra patria y a nuestros hermanos venezolanos- que parece inagotable, se ve reflejado en lo permisivo que nos hemos vuelto con el problema del contrabando de la gasolina.

En tal caso, surtir de Gasolina en las zonas de frontera resulta una tarea titánica de horas, debido a que los contrabandistas surten de gasolina, la sacan de los tanques de los carros y la venden en el país vecino a un precio que llega a ser el 1000% del que se compra en Venezuela y al mismo tiempo el que la compra la vende a un 100% del que la compró y con todo y eso, sigue siendo un precio inferior al del oficial de ese país.

El problema verdadero está en que: nadie pone freno a esto, la gente no toma conciencia de que está cometiendo un delito, contra la nación y contra sus propios vecinos, debido a que le quitan el derecho a los demás de poder adquirir el combustible necesario.

Así que, la gente que trabaja todo el día, debe pasar la noche en la cola de la gasolina o salir de madrugada para poder surtir sus vehículos.

Cuando estuve en Santa Elena por ejemplo, la amiga donde me quedé, durante dos días estuvo sin carro, debido a que salía tarde del banco donde trabaja, (no cuadraba caja temprano) y por lo tanto no tenía tiempo de hacer la cola para la gasolina.

En Santa Elena por ejemplo, los turistas no pasan (tanto) trabajo, debido a que el ministerio del turismo tiene mecanismos previstos para fomentar el turismo en la zona y con una calcomanía te permiten surtir sin problemas. Pero mi amiga por ejemplo, si quiere ir al Pauji (que le queda a 2 horas), primero tiene que tener un día libre, solo para dedicarse a surtir de Gasolina.

Los contrabandistas, son personas que viven solo de esto, hacer la cola una y otra vez, sacar la gasolina y venderla al 1000%, es gente que no hace nada más que eso, pero la renta de la gasolina les da para vivir mejor que cualquier trabajo.

El día que salí de La Fría para el Vigía por ejemplo, llegue al terminal y el autobús que estaba parado esperando llenarse para salir al Vigía, estaba sacándole la gasolina al autobús. La verdad que vi el detalle pero no vi malicia en el asunto, pero pasada más de una hora de carretera, antes de llegar al Vigía, el autobús de para a surtir de gasolina en una bomba.

La gente comenzó a quejarse de que se parara a perder tiempo allí y le decían que estaban apurados, pero el colector nos dijo que si no ponía gasolina no llegábamos. Allí fue que entendí que ese par, además del negocio de transportar gente del Vigia a la Fría y viceversa, tienen un negocio de contrabando, debido a que en el Vigía no es tan difícil surtir, y de ese modo, completan dos negocios al mismo tiempo.

Por otra parte, hablando con los familiares a donde llegue, me enteré que el programa del mercal, allí no funciona en lo absoluto, debido a que todo lo que llevan para el pueblo con motivo de ese programa, es vendido también en Colombia.

Pero la misma gente dice con resignación que el contrabando es una empresa poderosa y cuando han llegado autoridades que quieren resolver la situación, terminan amenazados y tienen dos opciones, irse del estado o adaptarse a ellos, es decir, dejar pasar y en el peor de los casos corromperse.

Desde mi manera de ver las cosas, esta situación no es solo responsabilidad del gobierno, sino de la gente, de la cultura del facilismo, de la visión individualista que es incapaz de ver los derechos que les estoy quitando a los demás con mi facilismo y no deja de ser un delito grave.

Como es posible que el estado tiene un programa de alimentación (que de por sí no llega a todo el mundo), pero que esos esfuerzos se vean minimizados a cero, por la misma gente, personas que no piensan en sus vecinos, que nacieron en esta tierra y no les importa que sus paisanos tengan que pasar todo el día en una cola para poder surtir de gasolina o simplemente no puedan disfrutar de un programa vital como el de alimentación.

También es lamentable, que no exista un mecanismo verdadero que erradique esta problemática o que por lo menos la minimice, porque lamentablemente una mano lava a la otra y las miles de manos que se mojan con esto, se lavan la cara.

Por otra parte, en Cúcuta la Gasolina la venden en casas de familia, por toda la carretera se exhiben las garrafas con los embudos improvisados y los carros se paran en el hombrillo para que les llenen el tanque de gasolina barata, gasolina venezolana que no le duele a nadie y que hace insufrible la vida en los pueblos fronterizos. Un problema de todos del que nadie se ocupa.